
El entrenador del campeón, el tico Javier Delgado, concedió una entrevista al diario Prensa Libre, en donde habló de la temporada, de su labor y de su futuro en Municipal.
A continuación lo que dijo el estratega escarlata.
¿Le costó encontrar el punto que llevó al éxito al equipo?
Costó porque eso se hizo durante el desarrollo de la competición. Tome un cuadro armado, pero gracias a Dios tuve los elementos para trabajar diariamente mi idea futbolística. Siempre entendí que Municipal no jugaría bien desde el principio, porque llegaron 14 jugadores y un nuevo entrenador.
Nuestro peor enemigo fue el tiempo; además, afrontamos al principio la serie contra Motagua, de Honduras, en la fase de grupos de la Liga de Campeones de la Concacaf. Pero allí la virtud fue la paciencia y la tranquilidad. Encontramos vicisitudes, como las lesiones.
¿Dudó en algún momento?
No. Porque este no es un trabajo en el cual empiezo. Lo he desarrollado en otros equipos. En algunas ocasiones cuesta más, en otras no. Aquí no me costó por la atención e interés de los jugadores.
El desarrollo integral del futbolista va con lo deportivo, personal y espiritual. En lo espiritual, Chalo ayudó mucho, porque es una persona que cree en los ideales y las personas.
Municipal entró de sexto, y resultó campeón.
Jamás se planificó que se ingresaría de sexto lugar. Lo primero fue clasificar, lo cual es una obligación. Fue difícil el camino, pero nuestra filosofía fue que empezar en casa no lo tomamos como una desventaja, sino fue una fortaleza, porque manejamos bien los partidos de local.
¿Los jugadores, tanto los titulares como los de reserva, le respondieron?
Cuando un equipo busca el campeonato tiene que contar con buenos relevistas, porque estamos expuestos a lesiones y sanciones. Es allí cuando la mentalidad de los jugadores debe de estar en su punto.
¿Ahora tendrá más exigencia?
La exigencia será mayor, porque se espera más de Municipal. Pensé en dos jugadores, porque el grupo no se va a tocar. No soy creyente de que en cada torneo se cambien de cinco a seis jugadores. Eso no da estabilidad. Además, ya encontré la columna vertebral del equipo.
Entonces, ¿hay bajas?
Vamos a prestar a algunos jugadores; no serán desechados, porque quiero que tengan actividad y darles el respectivo seguimiento.
¿El enfoque de la Liga de Campeones de la Concacaf será distinto?
Ahora tenemos un semestre para prepararnos, porque queremos tener buena participación.
¿Visualiza cuánto tiempo estará en Guatemala?
Mi parte espiritual creció desde hace tres años. Dios me puso en Guatemala, y cuando Él decide que ya no esté, me moverá a otro lado. Por mí, quiero estar un buen tiempo aquí; pero todo se combina con los resultados.